sábado, 13 de febrero de 2010

OTROS USOS MEDICINALES DE LA GRAVIOLA O CHIRIMOYA

Nombres comunes: Guanábana, huanábano, masasamba, corosol, graviola, chirimoya brasilera etc.

Es un árbol pequeño de (8 a 10 m de altura), que crece cultivado en casi toda la América tropical. Tiene unos frutos carnosos de 15 a 20 cm de largo, de sabor muy agradable y que se industrializan para la preparación de jugos, néctares, mermeladas, helados etc.
En la medicina tradicional sus frutos se usan para combatir el raquitismo.
La corteza raíz y hojas las usan para tratar diabetes, (en infusión) y también como antiespasmódico.
Las hojas machacadas con sal, aplicadas como emplastos las usan para hacer madurar tumores. Las hojas son también útiles, en cocimiento, como antidisentérico.
Sin embargo actualmente su importancia radica en la posibilidad de ser utilizada en el tratamiento de ciertos tipos de cánceres, por la presencia en las hojas de sustancias como las acetogeninas, que tendrían una actividad semejante a la de ciertos productos que se usan en quimioterapia (como la adriamicina), con la cualidad de no presentar sus efectos colaterales.
Acción de las acetogeninas en las células cancerígenas
Las acetogeninas, son sustancias cerosas que resultan de la combinación de ácidos grasos de cadena larga (C32 ó C34) con una unidad de 2-propanol en el carbono 2 para formar una lactona terminal (dicha lactona queda al inicio de la cadena).
Un estudio realizado en la Universidad de Pardue en California, demostró que las acetogeninas pueden inhibir selectivamente el crecimiento de células cancerígenas y también inhibir el crecimiento de las células del tumor, resistentes al adriamicina (droga quimioterapéutica), respetando la integridad de las células de los tejidos sanos.
En otro estudio realizado por científicos de la misma Universidad, se demostró que las acetogeninas de la guanábana (graviola) son extremadamente potentes teniendo una ED50 (dosis letal 50) de hasta 10 – 9 microgramos por mililitro, resultando tener unas 10,000 veces la potencia de la adriamicina.
Estudios realizados en 1998 a 2000 por McLaughlin y por Chih Hw, Chui HF han revelado que las acetogeninas son inhibidores del complejo I de la cadena de fosforilaci ón oxidativa con lo cual bloquean la formación de ATP; energía que necesita la célula cancerosa que pone en funcionamiento su bomba mediada por P glucoproteína, que le permite mantenerse activa.
Las acetogeninas, también inhiben la ubiquinona oxidasa, enzima dependiente del NADH que es peculiar en la membrana plasmática de la célula cancerosa. McLaughlin realizó sus investigaciones con las acetogeninas Bullatacin y Bullatacinone.
Estudios en el Caribe sugieren una conexi ón entre consumo de esta fruta y formas atípicas de la enfermedad de Parkinson debido a la muy alta concentración de annonacina. La concentración de annonacina en la fruta (15 mg/fruta) o en el néctar comercial (36 mg/lata) es cien veces mayor que en el té elaborado a partir de sus hojas (140 μg/taza).
Como podemos ver las posibilidades de uso terapéutico de las hojas de esta planta coadyuvando en el tratamiento de ciertos procesos malignos, son muy grandes, hay estudios preclínicos que demuestran su actividad y en cierta forma también es avalada por la medicina tradicional que la usa en casos de tumores malignos superficiales en forma de emplasto de las hojas.
Esta planta se toma en forma de infusión y solo 2 tazas al día, dosis que no deben superarse ya que las hojas también contienen annonacina que como vimos líneas arriba podría producir formas atípicas de Parkinson.
Hay información de importantes logros en tratamiento de ciertas neoplasias con esta planta, por lo que queda la expectativa de que con mayores estudios, sobre todo clínicos, y su difusión, sin excederse en las dosis recomendadas contemos con otra importante arma terapéutica brindada por la naturaleza para luchar contra este flagelo.
Los investigadores re-verificaron las características hipotensoras de la hoja de Graviola en ratas otra vez en 1991. Varios estudios han demostrado que los extractos de la hoja, corteza, raíz, vástago y semilla de Graviola son Anti-bacterianos in Vitro contra patógeno numerosos y que la corteza tiene características antimicóticos.
Las semillas de Graviola demostraron características antiparasitarias. Unestudio 1991, en extracto de hojas demostró ser activo contra malaria, en dos otros estudios en 1990 y 1993 las semillas de Graviola demostraron características insecticidas, con la semilla se demostraba actividad insecticida fuerte en unestudio temprano 1940. En 1997 estudios clínicos demuestran que los alcaloides encontrados en la fruta de Graviola tienen efectos antidepresivos en animales.
La investigación en Graviola está en curso, cuatro nuevos estudios se han publicado en 1998 sobre avances fitoquímicos específicos que están demostrando las características anticancerígenas y antivirus más fuertes.
Datos curiosos.
Especialistas le atribuyen propiedades vasodilatadoras cuando es consumida a manera de té. Las hojas de la planta de guanábana, se pueden usar en caso de que la persona padezca diarrea, preparándose en infusión.
La guanábana, también es conocida como: “masasamba”, “corosol”, “chachimán”, “huana huana” (v. Shipibo-Conibo).
En otros países se le conoce como “graviola” o “chirimoya brasilera”.
Beneficios
* Combate problemas de amibiasis.
* Desinflama el colon.
* Es rica en fibra, calcio, fosforo, vitamina C y hierro.
* Gracias al gran contenido de látex que tiene la guanábana se disminuye el estreñimiento crónico.
* Disminuye el colesterol y los triglicéridos.
* Fortifica la flora intestinal.
* Ayuda a estabilizar las funciones hepáticas.
* Se considera un alimento infaltable en las dietas para bajar de peso.
* Desinflama las vías digestivas y urinarias.
La tintura preparada con las semillas machacadas se emplea para matarlos piojos. Las hojas de guanábano son usadas en forma de té para ayuda y con el tiempo curar las digestiones pesadas, dolores del estómago y la debilidad del mismo, ventosidades e hinchazones del vientre. Se prepara una tasa del té con dos o tres hojas estrujadas.
Se puede agregar a este té unas flores de azahar o un poco de anís para aumentar el poder curativo. En los casos de diarrea debidas a las frutas verdes, al abuso de las bebidas heladas, o a los helados en verano.
Se toman tres o cuatro tazas de este té y los enfermos sanan enseguida; este té es saludable para los sanos después de las comidas con una góticas de coñac. Los pimpollos y flores de guanábano son un remedio en los casos de resfriado y gripe, dolores de pecho etc. Es decir, un buen pectoral se hace con ellos un poco cargado y se toma con miel.
INES NATURALISS